En una ‘romántica’ cita telefónica de 15 minutos, Claudia Sheinbaum le dijo que "aquí mandamos nosotros", mientras el magnate, con la sutileza de un gorila en celo, le recordaba que México es un parque de diversiones para los cárteles y que sus tropas ya tienen las botas puestas para una "intervención humanitaria". Por supuesto, para celebrar esta amistad, seguimos regalando petróleo a Cuba, aunque Pemex tenga más deuda que un estudiante de arte y la refinería Dos Bocas funcione al 60% de su capacidad... una eficiencia digna de la 4T.
Mientras tanto, en el mundo de la fantasía electoral, Pablo Gómez decidió que la autonomía del INE es un "adorno retórico" innecesario. ¿Para qué queremos un árbitro imparcial cuando podemos tener uno que sea "independiente" pero que sepa perfectamente quién paga la nómina?. Los aliados del PVEM y el PT están llorando porque les quieren quitar sus plurinominales; es verdaderamente conmovedor ver a estos parásitos pelear por su derecho constitucional a no ser extinguidos.
Hablemos de milagros financieros: Adán Augusto López, alias "Don Barredora", logró multiplicar su partida secreta en el Senado en un 11,000%. Ni Jesús con los panes y los peces tuvo tal rendimiento sin necesidad de presentar una sola factura comprobable. Es una "piedra en el zapato" para la Presidenta, pero una piedra bañada en oro que nadie se atreve a tocar.
En el plano internacional, la "extracción" —antes conocida como secuestro— de Nicolás Maduro nos enseñó que el derecho internacional es solo una sugerencia opcional cuando el Tío Sam tiene hambre de petróleo. México "condenó" el acto, lo que provocó que Trump casi nos declarara la guerra por un error de sintaxis.
Para cerrar con broche de oro, el Sistema Nacional Anticorrupción está muriendo por asfixia presupuestal y falta de quórum, justo cuando más falta hace para contar a los 23,000 nuevos detenidos que saturan las cárceles. En resumen: el país se descarrila como el Tren Interoceánico, pero al menos la réplica del David en la colonia Roma está siendo restaurada para que tengamos algo bello que ver mientras todo colapsa. ¡Prioridades!
Nuestra política actual es como intentar apagar un incendio con gasolina importada: sale carísimo, no resuelve nada, pero la foto en la mañanera se ve espectacular.